¿Qué se puede esperar de una vacunación obligatoria preventiva del cáncer de cuello de útero? Conocimientos, riesgos, dudas y alternativas
Doctora Claudina Michal Teitelbaum
I - Introducción - Alejandro Teitelbaum
El 9 de febrero la Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner anunció que se ingresará la vacuna preventiva del cáncer de cuello de útero en el calendario oficial de vacunación obligatoria. Es curioso que la señora Presidenta haya olvidado mencionar el Programa de prevención del cáncer del cuello uterino que obliga a los servicios médicos adheridos al Seguro de Salud a efectuar a todas las mujeres mayores de 25 años -que hayan iniciado su vida sexual- y
La señora Presidenta dijo también -con manifiesto desconocimiento del tema- que la inclusión de la vacuna dentro del calendario vacunatorio, debería "permitir que con el tiempo se elimine en un 98 por ciento" el cáncer producido por el VPH.
La señora Presidenta también olvidó que en 2008, a raíz de una campaña de afiches de LALCEC financiada por GlaxoSmithKline incitando a las mujeres a vacunarse pero que no mencionaba la detección sistemática preventiva, se produjeron reacciones adversas.
El Ministerio de Salud de la Nación y especialistas del Instituto Malbrán advirtieron entonces que las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) no son suficientes para prevenir el desarrollo del cáncer de cuello uterino y que las mujeres que las reciban deben también hacerse periódicamente el test de Papanicolaou (PAP).









